Da el siguiente paso desde tu sistema actual.
El cambio comienza por entender qué información tienes y cómo trabaja tu equipo. Revisamos el alcance antes de comprometer una transición.
Primero, una revisión de lo que ya existe.
Reúne una muestra sin datos personales de tus archivos, identifica el sistema de origen y anota los procesos que necesitas conservar. El tipo de fuente, la calidad de la información y los permisos disponibles determinan el trabajo que debe acordarse.
Identificar fuentes
Qué datos existen, dónde están y quién responde por ellos.
Definir el alcance
Qué registros y documentos deben trasladarse y cuáles conservar en origen.
Validar una muestra
Revisar campos, duplicados y criterios para comprobar los resultados.
Preparar el inicio
Acordar configuración, usuarios y responsables antes de comenzar.
Qué conviene llevar a la conversación
- Número aproximado de estudiantes y sedes.
- Sistema actual y formatos de exportación disponibles.
- Procesos prioritarios y responsables de cada área.
- Datos históricos y documentos que necesitan conservar.
No envíes expedientes ni información personal en el formulario comercial. Podemos comenzar con una descripción de las fuentes y acordar después un intercambio adecuado.
La propuesta debe precisar los datos, la validación y el trabajo necesario. La revisión inicial no implica que cualquier formato pueda importarse automáticamente.
Hablemos de tu instituto.
Cuéntanos cómo trabajan y revisemos qué necesitan.